Casas de Acogida

 

1. LAS CASAS DE ACOGIDA

Las casas de acogida son una herramienta de la Fundación Protectora de Animales del Principado de Asturias (La Protectora) para desarrollar su finalidad de ayudar a los animales que se encuentran en un estado de desamparo, que vagan por ayuntamientos donde no hay recogida de animales o porque su salud hace que no sea aconsejable su estancia en un refugio.

Se trata de una actividad de voluntariado que se desarrolla en el propio domicilio de las personas voluntarias, aquellas personas que se encargan y responsabilizan de uno o varios perros o gatos de La Protectora hasta que encuentran un hogar definitivo o por el plazo previamente acordado entre las partes.

Existen diversos tipos del voluntariado que participa en las casas de acogida:

  • Acogida de cachorros: consiste en el cuidado de cachorros de perros y gatos huérfanos que debido a su corta edad deben ser alimentados y recibir constantes cuidados y atenciones en el domicilio de las personas voluntarias.
  • Acogida terapéutica: consiste en el cuidado en su propio domicilio como casa de acogida de animales que debido a su estado de salud, su debilidad o su situación post-operatoria, necesitan recuperar su salud, recibir medicación o cuidados intensivos.
  • Acogida general: Consiste en una colaboración de carácter temporal, o bien definitiva hasta alcanzar la adopción, consistente en acoger los animales con independencia de su estado de salud y su edad.

La finalidad de esta modalidad de acogida, es sobre todo, poder tener información clara sobre el comportamiento del animal dentro del ámbito familiar, datos que facilitarán su adopción, así como habituar al animal a la convivencia con familias aumentando de esta manera la posibilidad de una buena y más rápida adaptación cuando sea adoptado.

 

 

 

2. EL VOLUNTARIADO DE CACHORROS

El voluntariado de cachorros puede ser de dos tipos:

  • El voluntariado de biberón es aquel que cuida, en su propio domicilio y como casa de acogida, de cachorros de gatos y perros que debido a su corta edad deben ser alimentados con biberón.
  • El voluntariado de acogida de cachorros es aquel que cuida, en su propio domicilio y como casa de acogida, de cachorros de gatos y perros que ya comen pienso de cachorros pero que, debido a su corta edad, tienen un alto riesgo de enfermar o morir en un refugio. Una misma persona voluntaria, dependiendo del tiempo que ejerza como casa de acogida, puede ser de manera consecutiva voluntaria de biberón y voluntaria de acogida.

 2.1. ¿Qué hace el voluntariado de cachorros?

Son personas voluntarias que llevan en su domicilio cachorros de perros y gatos. Las situaciones son heterogéneas ya que los cuidados varían semana a semana a lo largo del desarrollo vital del animal. No son los mismos cuidados los de un cachorro con 5 días de vida que con 15 o 25 días.

Esta es la tarea que más satisfacción puede dar al voluntariado: verlos crecer, observar cómo abren los ojos o empiezan a caminar. Pero también puede incluir el mal momento que supone el fallecimiento de los animales que, en estas etapas de desarrollo, es habitual.

Los cachorros que llegan a los refugios son, en su mayoría, de origen desconocido. Este hecho no permite asegurar su estado de salud al 100%. Hay muchas enfermedades infecciosas que pueden provocar la muerte durante el primer mes de vida. Esta posibilidad determina que, cualquiera que sea la atención que les demos, no será posible salvarlos a todos.

La tarea del voluntariado de cachorros se basará en la imitación de lo que la madre ausente haría en estado natural a lo largo de sus primeros meses de vida, dándoles calor, limpiándolos y facilitándoles las primeras lecciones de comportamiento. Cabe destacar que durante el primer mes de vida se ha de estimular la micción y la defecación a través de masajes en la barriga y en la zona anal apenas acabado de dar el biberón. El voluntariado de cachorros también debe dar comida, facilitar agua, ocasionalmente medicación, dar cuidados a los animales y asegurar su limpieza.

2.2 ¿Hasta cuándo deben estar en casa?

La acogida dura hasta que el animal encuentra una familia definitiva.

2.3 Materiales

En el caso del voluntariado de biberón de gato y perro, la Protectora facilitará la leche maternizada, los pañales y el material necesario para su cuidado. En el caso del voluntariado de acogida de cachorros que coman solos, se facilitará el alimento en función del momento (lata o pienso), así como la posible medicación.

2.4. Formación del voluntariado de cachorros

En el momento de su entrega por los servicios veterinarios, el voluntariado de cachorros recibirá las indicaciones oportunas relacionadas a los aspectos concretos de los animales acogidos. Todo el voluntariado de cachorros dispondrá de un documento que incluye el protocolo de cuidados de cachorros de gato o de cachorros de perro.

 

3. EL VOLUNTARIADO ACOGEDOR TERAPÉUTICO

3.1. ¿Qué hace el voluntariado de acogida terapéutica?

Este tipo de voluntariado es tan importante como el de cachorros, pero la diferencia proviene por la tipología de los animales acogidos: en este caso, se trata de animales (perros y gatos) de cualquier edad que precisan de cuidados intensivos debido a su delicado estado de salud.

3.2. ¿Hasta cuándo deben estar en casa?

La acogida dura hasta que el animal encuentra una familia definitiva. El voluntario debe tener disponibilidad para llevar al animal a visitas veterinarias periódicas.

Los casos más habituales son los siguientes:

  • Animales en una situación de caquexia (estado de extrema desnutrición).
  • Cachorros o adultos que enferman y necesitan su mediación de manera habitual varias veces al día.
  • Animales intervenidos quirúrgicamente, convalecientes,...
  • Animales con la necesidad de cuidados o atenciones continuadas.
  • Estrés: en algunos casos los animales dejan de comer y necesitan una atención continuada para que se les motive a alimentarse.

3.3. Materiales

En el caso del voluntariado de acogida terapéutica, La Protectora facilitará el pienso y materiales, así como medicaciones que pueda necesitar la casa de acogida.

3.4. Formación del voluntariado acogedor terapéutico

El voluntariado acogedor terapéutico recibirá las indicaciones oportunas relacionadas con los aspectos concretos de los animales acogidos en el momento de su entrega por parte de los servicios veterinarios.

 

4. ACOGIDA GENERAL

Esta modalidad de voluntariado es esencial para poder rescatar animales en situación de desamparo y para facilitar su adaptación cuando llegue el día de su adopción definitiva.

4.1. ¿Qué hace el voluntariado de acogida?

Es un tipo de acogida pensada tanto para las personas que ya tienen o han tenido animales, como por aquellas que no tienen o no han tenido nunca, siendo en este último caso una manera de saber de primera mano en qué consiste tener un animal en casa. Su tarea consiste en tener el animal como si fuera el animal propio mientras dura la acogida.

4.2. ¿Hasta cuándo deben estar en casa?

La duración de la acogida la determina la propia casa acogedora, puede ser temporal, hasta que el animal viaje a su hogar definitivo en diversos países que colaboran con nosotros, o indefinida, hasta alcanzar la adopción del animal.

4.3. Materiales

La Protectora facilitará el alimento (pienso) si la casa de acogida lo solicita y el material veterinario para los cuidados.

 

5. CONDICIONES DE LA ACOGIDA

El voluntariado de casa de acogida tiene la voluntad de hacerse cargo de forma temporal de los animales facilitados por La Protectora, los cuales permanecerán bajo su tutela, en régimen de acogida.

Deberán ser mayores de edad y asumirán la firma de un acuerdo de acogida que supondrá una serie de condiciones.

Cuando sea el caso, la decisión de formar parte del voluntariado de cachorros o acogedor terapéutico, deberá contar con el consenso familiar, ya que los cuidados que hay asegurar pueden ser duras y/o continuadas. Por ello, hay que actuar como un equipo de trabajo, involucrando a todos los miembros de la familia para repartir el trabajo.

La persona acogedora está obligada a cuidar del animal, a tratarlo bien y a facilitarle la alimentación y las atenciones veterinarias necesarias para satisfacer su buena salud y su bienestar, mientras esté bajo su custodia.

Toda la gestión de adopciones, selección y validación de los futuros candidatos será siempre gestionada por el personal de La Protectora. La persona acogedora no podrá reservar ni dar en adopción al animal, ni tampoco venderlo ni cederlo a terceras personas a través de ningún tipo de transacción o compromiso.

Los animales deberán ser devueltos a La Protectora cuando finalice el plazo fijado de la acogida o cuando La Protectora lo requiera. En caso de que no fuera así, La Protectora emprenderá las actuaciones legales necesarias para su devolución.

La Protectora tendrá derecho, en cualquier momento, a visitar los animales y, si el resultado de la visita no es satisfactoria, a retirarlos.

La Protectora establecerá los controles sanitarios que, con la supervisión de su equipo veterinario, se consideren necesarios y facilitará los medicamentos y material veterinario en caso de que el animal esté en tratamiento o se tengan que hacer curas.

Los gastos sanitarios irán a cargo de La Protectora durante el régimen de acogida siempre y cuando se realicen en nuestros refugios o en otros centros veterinarios concertados y diagnosticados por nuestro servicio veterinario. Si es necesario, y por indicación de La Protectora, la persona acogedora deberá llevar los animales a los centros veterinarios que La Protectora determine para revisiones y pruebas periódicas o para el control del tratamiento.

En caso de muerte de los animales en el domicilio de la persona acogedora, esta deberá avisar a La Protectora, que se hará cargo de la recogida del cuerpo. En caso de ser necesaria una eutanasia o urgencia, la persona acogedora deberá llevar los animales al lugar que La Protectora le indique.

La persona acogedora se compromete a cumplir la normativa vigente en materia de animales de compañía, observar una tenencia responsable, procurar la buena convivencia entre los animales y su entorno y a asumir la responsabilidad de todo tipo que se derive de las actuaciones contrarias a la convivencia que pueda tener el animal.

 

6. CONTACTOS

La Protectora dispone de la figura del responsable de casas de acogida que es el interlocutor entre la casa de acogida y los servicios veterinarios. El responsable podrá llamar a un número de teléfono móvil que se pone a disposición de la casa de acogida para cualquier duda en relación al manejo y cuidado de los animales o por incidencias que puedan surgir durante la acogida. El responsable, en función de la incidencia, coordinará con el servicio veterinario la agenda de visitas o el contacto con los servicios veterinarios. También mantendrá un contacto telefónico para el seguimiento de la acogida.

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RT @guardiacivil: Imagina por un momento que vas con tu perro y te dice: ¡quieto ahí! Mientras se aleja para no volver... No eres capaz d…

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